Esa frase que nos hemos repetido tantas veces y que empieza a cobrar sentido. Ahora que empezamos a poder salir a la calle, a pasear, a hacer deporte… nos dan tantas ganas de volver a la normalidad. Aunque también es verdad que para llegar a la completa normalidad, vamos a tardar aún mucho tiempo.

Ahora esos planes que hemos estado organizando parecen ya más cerca que nunca. ¿Pero hasta qué punto va a ser seguro quedar con los amigos? A mí personalmente no me de miedo por mi «seguridad». Lo que me da mucho respeto es contagiarme y sin querer contagiar a mis seres queridos.

Eso me crea muchas dudas, por un lado, las primeras salidas a hacer fotos.. ¿Mejor salir en solitario? ¿Cuándo nos atreveremos a coger un avión? o ¿Cuándo nos meteremos en un hotel y estaremos tranquilos? A las conclusiones que yo he llegado es que este año casi todo van a ser escapadas cortas. Va a tocar hacer mucha montaña y dormir donde no hay nadie. Mantener una distancia social a la que no estamos acostumbrados sobre todo con aquellos que más queremos.

Sobre la foto

Que es a lo que creo que habéis entrado aquí :D. Es un atardecer de estos que las posibilidades de pillar un cielo en condiciones merece la pena arriesgarse.

Nos escapamos Javi y yo al Duratón, aunque nos planteábamos otras posibilidades más cercanas, pero por cuestión de organización decidimos irnos para allí. Si llegamos a escaparnos a la zona de Peñalara hubiésemos pillado un cielo completamente rosa pero no nos podemos quejar de este atardecer del que pudimos disfrutar allí.

La fotografía es una panorámica realizada con 7 tomas verticales con el Samyang 14mm. Gracias a esto conseguía meter en la imagen toda la hoz.

Como me habéis preguntado unos cuantos, aprovecho a comentarlo por aquí. Para hacer este tipo de fotos, no uso más artefactos que una base niveladora y la «L» en una rótula de bola. Con ello consigo que todas las fotos queden horizontales y al usar la rótula de bola, que queden todas las fotos alineadas en el eje vertical. En la mayoría de las fotos no tengo ningún problema para que los programas de pegado de panorámicas hagan su trabajo.

Hice tanto la foto apareciendo en ella como sin mí, para luego en casa elegir aquella que me gustase más. Opte por incluirme, para dar mayor dimensión a estas hoces horadadas en la piedra durante miles de años.

Si queréis un consejo, cuando estéis en un sitio así aprovechad y una vez que el color a llegado al máximo recogéis la cámara y os sentáis a disfrutad de las vistas.

Nos vemos en unos días. Sed felices!

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