Por fin! encontré el punto. 😀 Tres veces me ha acostado ir a esta zona de Ribadesella para encontrar este punto en la costa. Bueno, yo no lo encontré, fue Charly el que llegó a la conclusión que aparcando en otro parking tardaríamos menos en llegar al punto.

No sé que sucede en este punto de la costa asturiana, que siempre me encuentro con atardeceres muy parecidos, las nubes en el horizonte no permiten que el cielo se tiña de color rojo, pero en algún momento, el Sol se cuela entre las nubes y boom! ese destello de luz que tiñe la escena.

En lugar de comentaros como se hizo la foto, os voy a contar una cosa que he aprendido en este ultimo viaje. Somos demasiados fotógrafos! no sé qué sucede, pero hace años, era difícil encontrarse con gente haciendo fotos o si te los encontrabas eran en sitios muy típicos.

Pero en este viaje, los nervios de Charly por llegar a la localización pronto para colocarte en el sitio, empezaron a tener sentido. Y es que fueron muy pocos los atardeceres o amaneceres que estuvimos solos.

Y aunque a mi no me gusta plantar el trípode y no moverme, en algún sitio como aquí fue obligado. Yo que disfruto del atardecer moviéndome por el paisaje buscando distintos puntos donde la luz va cambiando según va «cayendo» el Sol. Me tocó quedarme quieto, esperar y ver poco a poco el espectáculo que las luces nos ofrecieron esa tarde.

Nos vemos en unos días. Sed felices!

2 respuestas a «Acantilados del infierno»

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