¿Qué tal fue vuestro otoño? ¿fue muy productivo? El mío de momento no ha pintado muy mal, una escapada por Soria y otra por los «hayedos vascos» ha hecho que me traiga alguna que otra foto chula.

El otoño es una época efímera. Cuando las hojas han cambiado su color, empiezan a caerse y con el tiempo tan extraño que tenemos últimamente dura muy poco tiempo. Siempre y cuando tengamos suerte y no haya mucho viento o caiga mucha agua, que entonces se acorta aún más.

Es época de cascadas, de hojas amarillas, marrones, rojas. De volver a sacar la ropa de invierno, el chubasquero y el vadeador para meternos en los ríos que empiezan a llevar otra vez agua. Comienzan las noches largas y frías, en las que disfrutar de la fotografía nocturna. Y por supuesto de ver como pasa el tiempo poco a poco.

En Madrid, o al menos que yo conozca, no hay muchos sitios que sean súper famosos por sus grandes fotografías otoñales, así que tenemos que ir buscando nuestros pequeños rincones para poder disfrutarlo. Esas pequeñas cascadas nos van a dar mucho juego.

Sobre la foto, me día un pasé con Javi y buscando otra cascada nos encontramos con ésta. La que buscábamos era mucho más impresionante a la vista. Así que cuando la vimos pasamos a cotillear que pinta tenía.

La verdad es que buscamos un par de encuadres e hicimos unas cuantas fotos, pero la que más nos gustó fue este encuadre más frontal. Para hacerla nos ayudamos como casi siempre del trípode y en este caso del cable disparador y de los filtros ND para alargar la exposición.

Un consejo

Este tipo de fotos, si las podéis hacer en días nublados o de niebla, os resultar más sencillo conseguir la exposición correcta donde no se quemen las altas luces. Si no se dan esas condiciones, id a primeras o ultimas horas del día, con la luz menos dura.

Nos vemos en unos días. Sed felices.

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