Pocos meses faltan para que esta foto cumpla 3 años desde que la hice y sí, sale hoy a la luz. ¿Por qué tardo tanto en publicar algunas fotos si son «buenas»? Pues no lo sé, ya os lo he comentado algunas veces, quizás sea inseguridad porque realmente lo sean así. Si le pregunto a mi madre, para ella todas son buenas, pero claro creo que seguir ese criterio no es del todo bueno.

En el caso de esta foto sí se a qué se debe. A mí me pasa, no sé a vosotros, pero a veces cuando hago fotos los sentimientos que tengo los traslado a la fotografía. ¿Qué quiero decir con esto? pues que si no tengo muchos ánimos cuando veo la foto recuerdo ese momento y la foto no me parece tan bonita. Y en otros casos, cuando te sientes bien haciendo las fotos es cuando la foto parece mejor de lo que realmente es.

Pero bueno dejemos las divagaciones y hablemos de lo que habéis venido a leer que es…

Cómo se hizo

Si en la entrada anterior os hablaba de elegir el momento porque va a hacer que la foto destaque frente a las del resto, ésta es unas de esas fotos que lo tiene.

Por un lado, aproveche a ir en primavera a Somiedo y así asegurarme de ver la explosión floral que se produce en esta época. Y por otro, gracias a la ayuda de Charly, que me animó a subir pude pillar la niebla.

Estaba en la zona baja de las montañas esperando a ver qué pasaba con el tiempo, aquel día, recuerdo que la sensación era de un calor asqueroso por la humedad y a media tarde se puso a llover. Yo pensaba que arriba estarían todas las nubes del mundo y que no iba a poder ver el cielo pero ocurrió todo lo contrario. Fue empezar a subir atravesar las nubes en forma de niebla y de repente todo se abrió.

Aproveché a hacer unas fotos antes de la puesta del Sol, en la parte mas baja, cuando el color era amarillo. Tal cual se iba poniendo el Sol, la temperatura bajaba y empezaba a subir la niebla. Así que decidí irme de ese ahí y subir aún más. En el primer sitio que vi en la carretera en el que pudiese dejar el coche sin molestar lo aparqué. Desde el coche me tocaba salir corriendo a buscar un encuadre curioso porque la luz se iba.

Así que en el primer sitio que me cuadró la composición puse el trípode. Lo más curioso de la foto, fue que me dio tiempo a hacer muy pocas tomas porque la niebla empezó a subir en apenas 6 fotos si no recuerdo mal estaba otra vez metido dentro de la niebla.

Para hacerla, os cuento lo mismo de siempre, elegir el encuadre y disparar a la velocidad de obturación en la que no nos pasemos de luz y foto hecha.

Nos vemos en unos días. Sed felices!

2 respuestas a «Northern Fog»

  1. Amigo Víctor. Es un fotón e independientemente de la luz, del cielo, del contraste bellísimo de la toma y de su encuadre, me gusta la zigzagueante carretera.
    Yo soy un poco como tú madre. Jejejeje.
    Un inmenso abrazo de los tres.

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